Pomerania
Este tierno perrito “tacita de té”, que también se llama spitz enano
alemán, Lulú de Pomerania, perro pomerano o zwergspitz, pese a ser pequeño por
la crianza selectiva, es robusto y conserva el
pelaje característico de las razas de climas fríos.
De su peculiar aspecto se dice que es similar al de un leoncito o a un
osito en miniatura, lo que no es óbice para que haga gala de un fuerte
carácter. Sus graciosos andares parecen denotar orgullo, si bien lo cierto es
que se trata de un compañero fiel y leal que
vive para su dueño.
Todo lo que deberías saber
sobre el pomerania
Su imagen de eterno cachorro conquista por sí sola y esta bonita bola de
pelo constituye una de las razas enanas más demandadas. Estos caninos pertenecen a la familia spitz y deben su
nombre a la región de Pomerania Central, situada en Alemania oriental, estando
clasificados por su tamaño como perros toy.
Encantador por naturaleza, este pequeñín hace las delicias de todas
aquellas personas que desean una mascota
pequeña, distinguida y compacta, cuyo temperamento sea ante
todo alegre, enérgico, vital y dotado de carácter propio.
Su inteligencia no deja indiferente a nadie y la
densa doble capa de la que presume, que puede de ser de distintos colores, es
uno de sus principales y más atractivos rasgos distintivos.
Origen
A pesar de que hoy se la conoce por ser una de las razas más pequeñitas
que integran el grupo de los perros miniatura, el Pomerania fue con anterioridad un perro de un tamaño mayor.
Es por ello que muchas personas se muestran sorprendidas cuando aparecen en
cuadros antiguos junto a las que eran sus pudientes propietarias, respondiendo
a unos estándares bastante mayores que los actuales.
El Pomerania desciende
de perros de trabajo europeos y fue también muy valorado
como mascota de las damas en las sociedades romanas y de la Grecia clásica,
época esta última en la que le denominó “perro maltés”, nombre que en ocasiones
ha dado lugar a confusión.
En sus orígenes se les utilizó para el control de ovejas y bovinos así
como para recoger a los renos. En estos tiempos también se les conocía como
perros lobo de spitz o wolfspitz o bien perros zorro y de ellos se decía que no
fallaban nunca cuando atacaban, incluso en el caso de estar protegiendo al
rebaño frente al ataque de un lobo. Estos perros también eran utilizados en los
eriales de Siberia y Rusia para tirar de los trineos.
Ya en el siglo XX llegó la transformación de la raza, dejando de
desempeñar todos los trabajos a los que venimos haciendo alusión. El Pomerania
se fue introduciendo en círculos sociales más altos cada vez, al tiempo que los criadores fueron logrando la ansiada reducción del animal
y su amplia tonalidad de colores.
Como curiosidad histórica podemos apuntar a que la noche del hundimiento
del Titanic, que fue del 14 al 15 de abril de 1912, únicamente sobrevivieron
tres perros que pudieron ser rescatados, siendo dos de ellos de la raza
Pomerania, uno de los cuales respondía al nombre de “Lady”.
Características y rasgos físicos
El actual Pomerania es un
perrito pequeño que tiene la particularidad de que los machos suelen tener un
tamaño menor que el de las hembras, al contrario de lo que sucede en las razas
de tamaño mayor. El estándar dice que debe ser
proporcionado de acuerdo con su talla…
Temperamento
El carácter del Pomerania es curioso,
valiente, atrevido y dócil. Una raza segura de sí misma que con
los extraños se muestra distante y con los suyos derrocha ternura y
tranquilidad. Juguetón como él solo, su extrema inteligencia hace que precise estímulo intelectual.
Dejados atrás sus instintos de perro ganadero, una
vez se popularizó como perro de compañía fueron seleccionados, entre otros
rasgos, los de su comportamiento, para que se tratase de un perro hogareño.
Hoy es un perro faldero muy cariñoso al
que le encanta la compañía y que detesta pasar mucho tiempo solo, circunstancia
que hay que tener en cuenta antes de adoptar un pomerania.
Dicho esto, es una raza que se
adapta a familias de muy diversa índole siempre y cuando
sean capaces de proporcionarle los paseos y la atención diaria que precisa, así
como el adecuado tiempo para su adiestramiento.
Algunos ejemplares tienden a desarrollar un
ladrillo excesivo, actitud que hay que intentar corregir tan pronto como
aparezca, siempre mediante técnicas de adiestramiento positivo.
De carácter
bonachón, la inteligencia a la que ya hemos aludido le permite
a estos pequeñines acatar órdenes con mucha rapidez y adaptarse increíblemente
bien a nuevos entornos y situaciones.
Esta raza está especialmente recomendada para
quienes busquen en su vida un compañero leal, que no requiera una gran
inversión económica para su mantenimiento y que, pese a contar con un pelaje
que necesita un regular acicalamiento, tampoco precise unos excesivos cuidados.
También es un perrito muy aconsejable para personas mayores, al dar lo
mejor de sí mostrándose alegre y cariñoso. Muy
fácil de cuidar, ofrece bastante compañía. En familia
también se sentirá fenomenal e igualmente se adaptará a la vida junto a un
único dueño con el que conviva en un pequeño apartamento.
Respecto a sus dueños tienden a desarrollar
unos vínculos de unión muy poderosos, al apegarse mucho
a ellos. Pese a su diminuto tamaño, exhiben un gran carácter, al punto que
algunos llegan a ser bastante territoriales, por lo que son buenos perros de
vigilancia, que alertan ante la presencia de extraños.
Relación con otras mascotas
En líneas generales el pomerania está sobradamente preparado para
compartir la casa con otras mascotas, lo que dependerá también del carácter del
resto de animales. A los perros y gatos mayores suele costarles más trabajo
aceptar con rapidez a un nuevo inquilino en su hogar, aunque algunos no se
muestren reacios a ello. Por parte del pomerania, la relación que suele establecer con otros compañeros caninos o
felinos suele ser sincera y duradera.
Cuestión distinta es la forma en la que reacciona
ante otros animales desconocidos, como puedan ser gatos a los que le encanta
perseguir. En cuanto al resto de perros, al cruzarse con ellos, no suele sentir
miedo por muy grandes que sean, debiendo estar los dueños atentos a que tal
valentía no le ocasione un percance. Finalmente, tampoco es raro que pueda
mostrarse algo agresivo con los animales ajenos a su entorno.
Relación con los niños
El trato de este perro con los niños ha variado en gran medida con el
paso del tiempo. Si bien antaño no se consideraba una raza apta para los juegos
con los más pequeños de la casa, al no ser demasiado paciente con los mismos, a día de hoy su carácter es mucho más calmado, paciente y
afectuoso.
Por tal razón, puede
ser un compañero ideal para jugar con los niños mayorcitos siempre
que estos últimos también hayan sido educados en el respeto hacia sus mascotas
y no tiendan a los juegos demasiado rudos, que pudieran ocasionar algún tipo de
accidente a este perrito miniatura.
Eso sí, pueden
no ser las mascotas más idóneas para familias con niños demasiado pequeños,
pues no sería raro que dado que debido a que a su corta edad no entienden muy
bien los riesgos de tratar al pequeño pomerania como si de un juguete se
tratase, le pueden hacer daño involuntariamente.
Una norma importante a tener en cuenta a la hora de
compartir juegos con él es que cuando gruñe ya está reclamando que se le deje
su propio espacio y que no se le moleste, por lo que mejor será respetar sus
deseos, evitando así cualquier tipo de incidente.
En lo referente a su relación con el resto de las
personas, lo cierto es que al pomerania los extraños no le caen habitualmente
demasiado bien. Eso no quiere decir ni mucho menos que vaya a mostrar rasgos de
agresividad hacia ellos, pero lo que sí es posible es que los observe con una
mezcla de curiosidad y desconfianza que resulta simpática.
Cuidados básicos
Ya hemos indicado que el pomerania no es un perro
que precise unos cuidados específicos, lo que hace aún más sencilla su
adopción. Si a ello unimos su extraordinario carácter, no es sorprendente que
cada vez sean más las familias que demanden la presencia de uno de sus
diminutos ejemplares en su hogar.
Alimentación
Debes tomar conciencia de que la comida que
dispenses a tu pequeño pomerania ha de ser de calidad, pues únicamente este
tipo de alimentación será la que te asegure que estás haciendo lo mejor por tu
mascota, tanto en lo que se refiere a su aspecto como a su salud. Del mismo
modo este factor será decisivo en lo relativo a la longevidad que alcance tu
diminuto amigo.
La idea es que escojas un pienso
seco de calidad y que te asegures de que contiene los
nutrientes esenciales que tu pequeñín precisa, sin añadirle ningún subproducto
ni relleno dañino para su salud. Ha de tratarse de un alimento completo,
saciante y que le proporcione a la mascota toda la energía que necesita para
poder llevar a cabo la intensa actividad que le caracteriza, tanta que le ha
valido en ocasiones para participar en espectáculos.
En esta raza es especialmente importante que evites
el sobrepeso, dado que muchos de sus ejemplares tienden a desarrollar problemas
de luxación patelar que puede causarles un considerable dolor.

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